Un nuevo incendio en Valparaíso… ¿una nueva prueba de Dios?

El día jueves 8 de octubre de este año 2015, en el Cerro Arrayán de Valparaíso se produjo un incendio que afectó a 10 viviendas y que significó que 30 personas quedarán absolutamente en la indefensión. Fue a ese lugar donde este sacerdocio de Cristo se dirigió para brindar Socorro (Asistencia Espiritual) a quienes sufrieron los efectos de esta tragedia.
Recorrimos el cerro y dialogamos con las personas, que se encontraban en el lugar donde un par de días antes se levantaban sus viviendas. Se observaba solo escombros y desolación en el lugar, sin embargo, mucho empeño y solidaridad entre vecinos y organización entre las familias en la limpieza para volver a levantarse.

Las personas asumen estos hechos como una tragedia y por cierto que humanamente lo es, pero no logran vincularlos como un medio a través del cual Cristo Dios, con voluntad y voz, se manifiesta. Nuestra presencia y acción justamente tenía un propósito: generar un espacio de reflexión, de oración y diálogo con Cristo, para que las personas damnificadas pusieran la confianza en Él, cuan Dios Vivo y llegaran a comprender el para qué suceden estos hechos que les afectan tan directa y violentamente; ¿Qué entender de lo acontecido?
En general las mujeres estaban muy receptivas a las oraciones y reflexiones de fe palabras que se entregaron y que les permitió tener una mirada más profunda y diversa de estos hechos de tribulación, que no son lo que comúnmente se dice “un castigo de Dios”, sino más bien un efecto de la acción de los hombres y mujeres, que en su soberbia y porfía se alejan del orden básico de Dios. Más nos sorprendió un joven que nos pidió que visitáramos a su abuela que estaba en su casa ¡allí en ese edificio amarillo en el Depto. xx¡ nos dijo…, allí acudimos de parte del joven que pidió socorro para su abuela… y nos abrieron su puerta, habían muchas mujeres, niños y un bebe. La abuela nos recibió y nos acomodamos en un espacio para conversar y orar. Se sumaron otras mujeres, lo niños y la mujer con el bebé quien había acogido a “la familia Muñoz” la más numerosa que sufrió la pérdida total de su vivienda y enseres. Luego de escucharlas y reflexionar sobre lo que han vivido, en una sola voz elevamos oraciones de gratitud por la vida y la fe en el Cristo Vivo, el Dios que remece a los que ama.

En nuestro recorrido pudimos constatar que existe en las personas de fe falta de conciencia sobre el sentido de estos hechos, también se advierte un gran vacío y un estado de desamparo se percibe en cada uno de ellas, por lo mismo cada palabra que fue entregada con amor y espíritu les hizo sentido. Están ávidos de escuchar una palabra que les lleve luz en estos momentos de grandes pruebas y aflicciones.

Está claro que el hombre por sí solo no llegará a comprender el sentido espiritual de los hechos de tribulación, es decir aquellos hechos que nos remecen y sobre los cuales es preciso tener una mirada macro y profunda, una mirada que pone a la persona en honestidad de cara a esta dolorosa realidad y le lleva a una profunda reflexión y discernimiento. Sabemos que ello es solo posible desde el Espíritu y con humildad, y no desde la lógica mental o la emoción agitada del alma, por ello acudimos, cuan sacerdotes de servicio, a socorrer entregando asistencia espiritual a la gente, llevando guía y orientación espiritual, para activar la Fe de las certeza y abrir la conciencia en el que sufre, y para que las personas aprendan a escuchar a Dios que habita en su propio Espíritu.

Consagración por Fe

Con alegría compartimos las ceremonias de “Consagración por Fe” de nuestras hermanas Beatriz y Carmen.

Ambas han ido consolidando su Fe desde que iniciaron su andar hace ya varios meses como Investigadoras en este Camino de Consagración y Sabiduría. Han aprendido el valor y sentido que tiene la Oración y la Meditación, cuan herramientas espirituales para poder despertar y vivenciar el Espíritu que les habita; han perseverado en las “Escuelas de Fe”, consolidando su Fe en el Cristo Vivo, que nos devela su Divinidad y nos muestra el Sentido que el Hombre bajo la Gracia debe alcanzar, la Voluntad del Padre para ponerla por obra. Hoy, ellas dan testimonio del Cristo de los Tres Días, cuan Dios Salvador Personal y reconocen el Rol y valor del Espíritu Santo, cuan Magisterio de Sabiduría del Reino que enseña todas las cosas mediante el Espíritu que les habita. Hoy, ellas son conscientes de que somos seres espirituales antes que carnales y que resurreccionaremos porque Cristo venció a la muerte, y desde el Hecho de los Tres Días, la muerte no existe, sino que seremos transformados de cuerpo carnal a cuerpo espiritual y según nuestra siembra habitaremos en una de las instancias del Padre en Inmortalidad o Vida Eterna.
Con esta conciencia nuestras hermanas Beatriz y Carmen han emprendido las “Escuelas Pre – Bautismales” para investigar y profundizar el sentido y propósito trascendental del Bautismo, como Sacramento que Sella la Pertenencia a la Casa de Cristo para recibir el Sacerdocio y avanzar en el Camino de Santidad para servir activamente al Plan de Dios en Tiempos de Tribulación, preparando a otros y preparándonos para entrar al Milenio de Paz.
Un Bautismo consciente y libre que es un Compromiso de Consagración para ser conducidos por el Cristo Vivo hacia la alta Morada del Padre Creador y así colocar por obra el designio que todo Hombre posee en su Espíritu.

El Mejor «Almacén» en Tiempos de Tribulación

La mayor prueba que el Hombre tiene en tiempos de suscitación es prueba para sí mismo, probarse en su calidad de Fe. La fe no es creer, la fe es un Centro Vital, una energía superior que mueve aquello que no es posible comprender o hacer solo con la razón o la emoción.
Si somos Seres de Fe en un Dios Vivo, Cristo Jesús, y esa es nuestra roca en donde construimos toda nuestra existencia porque nos asumimos como seres espirituales cuan fuente superior; entonces todo remecimiento del cosmos, de la naturaleza, de nuestra existencia terrenal como la enfermedad, la vejez y la muerte, no podrá hundir nuestra casa. Eso es la Fe Viva.
Si somos seres de Fe Viva todo acontecer será una oportunidad para ir a nuestro centro vital, nuestro espíritu, y desde allí reflexionar preguntándonos el para qué y no el por qué; qué debo tener presente y cambiar, dónde he puesto mi Ser, qué está pasando más allá de lo particular. Profundizando la reflexión sobre el correcto modo de conducirnos en esta vida, reordenando las prioridades de acuerdo a un deber: “la trascendencia”, pasando por poner orden en cada aspecto de la vida. Esta reflexión será una oportunidad para plasmar lo finito de esta existencia y su rol e inducir la toma de conciencia para liberar a nuestro Espíritu a objeto que se cumpla su divina tarea de Gobernar al Ser y reconducirlo al Padre por medio de Cristo.

Oraremos en recogimiento para fortalecer la Fe, la Confianza y en paz abrirnos en inocencia (sin intención), pidiendo con Humildad que el Espíritu Santo nos ilumine para escuchar su Voz que todo lo sabe.

Quien tenga Fe Viva tendrá este encuentro permanentemente como una necesidad de fortalecer su Espíritu. Así, tendremos una fuente de alimento perenne: la Sabiduría, la Paz y la Verdad para enfrentar toda suscitación, dificultad o decisión, sea que provenga de lo externo o de aquella conmoción que ocurre a todo Hombre en lo más íntimo y silencioso. He ahí el verdadero “almacén”, al cual nunca tendrá acceso el ser de maldad, el saqueador, sino solo quien tiene una visión y una necesidad espiritual.

Debemos estar atentos para no caer en la trampa de estar “muy ocupados” o agitados con el vaivén del mundo que va creando el enfermizo apego a la materia, a las relaciones, a las dependencias emocionales y que exige y distrae hasta acallar la Voz Interior y apagar la Luz del Espíritu, expulsando a Cristo cuan Dios Vivo de nuestra existencia y relegándolo a un plano secundario y a quien recurro sólo cuando se vive el agobio. ¿Es eso fidelidad a Dios?. Nunca sea la fe un acto formal, y sin conciencia… eso no es Fe verdadera, es creencia o esperanza que nada mueve y nada sostiene.

Acudamos siempre a nuestro Centro Vital; Cristo mora allí en nuestro Espíritu, Él es la roca que nos da la mayor seguridad para cimentar lo que somos en Verdad. Después de terremotos, tsunamis, tempestades, enfermedades, pérdidas…etc., siempre vendrá la luz y la paz que ilumina y reconforta al que no olvida y construye su casa en la roca, Cristo Dios, Chen, Lo Suscitativo, La Conmoción, El Trueno, como le llamaron los ancestros orientales. Cristo y los chinos

A nuestros amigos y amigas, familia y compañeros de labor compartimos esta reflexión junto con algunos pasos prácticos para tener presente en tiempos de aflicción y tribulación.

Pasos prácticos a seguir en estos tiempos de excepción:
1. Mantener la calma
2. Velar por la seguridad de los nuestros: Ante terremotos, ubicarse en lugar seguro, tener claridad de vías de evacuación, estar organizado con otros (familia, vecinos) para transporte y traslado en caso de ser necesario ir a un lugar seguro.
3. Tener a mano una mochila con cosas básicas: linterna, pilas, agua, papel higiénico, libreta con teléfonos, dinero en efectivo, dulces, medicamentos, llaves de casa y auto.
4. Tener una cápsula de emergencia (mercadería no perecible) para unos días, en un lugar al que se pueda acceder con facilidad al momento de la salida.
5. Mantener las comunicaciones habilitadas (celulares cargados y con minutos).
6. Mantener una visión serena y clara (visión espiritual)
7. Después de tener lo básico asegurado, disponerse a la solidaridad, ayudando a la organización de la gente para que prevalezca la cooperación y la buena voluntad.

Fortalecidos en la Fe, conscientes que vivimos tiempos de tribulación y que nada es casual y todo obedece a un Plan Superior para que el Hombre alcance plena conciencia de lo que Es, un Ser Espiritual, cuyo propósito debe ser la trascendencia bajo la guía de Cristo, el Verbo de Dios Padre.

Cuerpo de Oficios
Obra de Consagración Misionera
Sacerdocio bajo la Ley de JesúsCristo